¿CONECTA EL JAGUAR LAS PIRÁMIDES DE AMÉRICA, ÁFRICA Y ASIA? ¿ES UNA PRUEBA DE LA RED GEODÉSICA DE LOS ARCONTES?

¿Hay un nexo común entre las pirámides de América, África y Asia? Una de las teorías esotéricas contemporáneas vincula dos conceptos que podrían reescribir la historia y arrojar luz sobre muchos misterios: un triángulo del poder supremo mundial y una red geodésica de los arcontes. Estas ideas combinan elementos de la gnosis antigua, la geometría sagrada, la ufología, la geopolítica simbólica y las teorías de control global por parte de una inteligencia superior. Aunque no cuentan con respaldo científico ni histórico verificable, su estudio resulta interesante como fenómeno cultural, simbólico y psicológico. ¿Es la pieza principal del tesoro el Jaguar una clave que respalda como prueba esta teoría y podría aportar ese respaldo científico?

El término arconte proviene del griego archon, que significa “gobernante” o “autoridad”. En la gnosis de los primeros siglos de nuestra era, los arcontes eran entidades cósmicas subordinadas al Demiurgo, el ser supremo según Platón, encargadas de administrar el mundo material. En muchos textos gnósticos se los describe como seres que mantienen a la humanidad atrapada en la ignorancia, impidiendo el acceso al conocimiento espiritual (gnosis). Los arcontes han pasado a concebirse como entidades extradimensionales. ¿Representa el Jaguar un arconte o al ser supremo?

En la novela observamos a uno de los personajes hablar de las similitudes entre las pirámides mesoamericanas, las egipcias y construcciones en Asia, aludiendo a una geometría sagrada derivada de la alineación triangular entre las pirámides de México, Egipto e Indonesia bajo un mismo patrón geodésico. Esto alimenta la teoría de un triángulo del poder y una red geodésica de los arcontes, que se describe como una malla energética que envuelve la Tierra que conectarían las pirámides antiguas, los templos megalíticos, las ciudades sagradas y los centros de poder modernos. 

La palabra geodésica se toma de la geometría, en especial de estructuras basadas en triángulos (como las cúpulas geodésicas de Buckminster Fuller), lo que refuerza la idea de una estructura planetaria basada en patrones geométricos. Estas teorías suelen apoyarse en conceptos de geometría sagrada, como: el triángulo, el tetraedro, la flor de la vida o el Cubo de Metatrón.

Desde un punto de vista académico y científico no existe evidencia empírica de arcontes como entidades reales y se ha recomendado desde varios foros no entender la teoría del Triángulo del Poder y la red geodésica de los arcontes como una descripción literal del funcionamiento del mundo. ¿Puede el tesoro oculto por la mafia aportar pruebas empíricas que alimenten estas teorías? ¿Demostrará por fin que esas grandes estructuras fueron creadas por una inteligencia superior y no por esclavos con herramientas de bronce?

Giza, Rapa Nui, Teotihuacán, Angkor, Chichén Itzá, Gunung Padang o Xi’an pudieran parecer obras aisladas, pero cuando se observan desde la geología, la hidráulica y la geometría, aparece  un patrón que apunta a una hipótesis: estas estructuras pudieron funcionar como una máquina silenciosa de estabilización planetaria, operando con la energía natural de la Tierra. 

¿Podría el Jaguar arrojar luz sobre esta hipótesis? Descúbrelo en las páginas de La caleta del Jaguar www.lacaletadeljaguar.com

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