Es uno de los grandes protagonistas de la novela “La caleta del Jaguar”. Víctor Manuel Mejía Múnera, uno de los dos componentes del clan de Los Mellizos, al que se apoda también en la novela como el “Traqueto mochilero”, es un personaje cinematográfico en toda la extensión de la palabra. Mezclaba exotismo con una actividad narcotraficante que acabó siendo la más poderosa en la década de los 90 del siglo pasado, superando en cifras, infraestructura y volumen de negocio a otros narcos más mediáticos. Su vida en la clandestinidad, escapando de las autoridades, y una orden de búsqueda internacional, darían lugar a algunos de los más impresionantes capítulos del libro, como lo es su infiltración en una reserva indígena amazónica o su navegación en solitario a bordo de un velero por el océano Pacífico.
Sofía, la protagonista, la “Doctora de la Mafia”, conocerá al Mellizo en el efervescente Nueva York de los 70 y los 80, cuando el cártel de Cali dominaba la plaza con un ingente volumen de negocio. Se inicia así una historia de pasión que desembocará en una amistad eterna y que generará algunas de las más apasionantes, extravagantes y también dramáticas escenas que recorren las páginas del libro.


LOS SUCESORES
El 30 de abril la prensa colombiana e internacional informaban textualmente con estas palabras:“Colombia acaba con uno de los narcotraficantes más buscados. Víctor Manuel Mejía Múnera, cuya extradición reclamaba EE UU, ha sido abatido por la policía en una operación en la que también han muerto dos guardaespaldas del traficante”. Efectivamente era uno de los más buscados. Su declive comenzó en el año 2000 luego de la calentura acabó en varios reportajes de la revista Semana que lo sacó a flote de la opinión pública y los bautizo como los “Narcogemelos”, presentándolos como “los sucesores” del imperio narco, luego del asesinato de Jabón en Venezuela, citando fuentes policiales que aseguraban que se habían quedado con las rutas del narcotráfico que varios jefes paramilitares desmovilizados, entre ellos Macaco.

EL MAYOR CLAN DESDE ESCOBAR
La prensa española publicó un artículo que titulaba textualmente: “Los Mellizos, el mayor clan del narcotráfico desde Pablo Escobar”. Se hacían eco del proceso judicial iniciado por el juez español Baltasar Garzón tras la delación de José Enrique García Molinares, uno de los hombres fuertes de la organización, y apuntaban a la magnitud de la operación: “Víctor y su hermano Miguel Ángel Mejía Munera, alias los Mellizos, procesados por Garzón junto al jefe paramilitar colombiano Carlos Castaño y otros 32 narcos, levantaron en siete años una de las mayores maquinarias de tráfico de cocaína desde Pablo Escobar. Según el testimonio del arrepentido García Molinares, querían un ejército propio, instruido por rusos, y un avión Antonov para transportar la droga a Albania. En marzo de 2000, la organización de los Mellizos tenía a cientos de personas a su cargo y delegaciones estables en diversos países de Europa, en México y EE UU. Dominaban la producción de cocaína en el norte de Colombia y acababan de establecer su base de operaciones en Venezuela, junto al delta del río Orinoco. Su objetivo era Europa y su propósito enviar cargamentos de 12.000 kilos de cocaína. Les habían abierto las puertas de Albania e iban a empezar con los buques Privilege y Suerte I, adquiridos para ese fin”.
La prensa no cita sin embargo el más preciado tesoro de los narcos, el gran secreto que va descubriendo en la trama y en su última misión la Doctora de la Mafia.

