EL NARCOIMPERIO DEL CÁRTEL DE CALI EN LA NUEVA YORK DEL SIGLO XX, EL ORIGEN DE LA DOCTORA DE LA MAFIA

La década de los años 70, los años 80 y parte de los 90 del pasado siglo XX fueron la época dorada de la expansión del negocio del narcotráfico en los Estados Unidos. En el reparto de plazas, el Cártel de Cali se quedaría con Nueva York y allí, en la ciudad de los rascacielos, Sofía Otero, la gran protagonista de la novela “La caleta del Jaguar”, la Doctora de la Mafia, dará sus primeros pasos y cruzará su camino con un mundo de lujo, glamour y plata fácil del que nunca quiso alejarse.

Estados Unidos tenía estimado que cuatro de cada cinco gramos de cocaína que circulaban por Nueva York era de la organización delictiva del Valle. La década prodigiosa fue la de 1980, cuando el Cártel de Cali de los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, José «Chepe» Santacruz Londoño y Pacho Herrera, estableció una red de distribución de cocaína sofisticada y masiva en Nueva York, dejando Miami en manos de Pablo Escobar, pero mientras que el jefe del Cártel de Medellín ganaba notoriedad y conflictos a base de violencia, Cali se consolidaba como el principal proveedor de cocaína de los Estados Unidos con bajo perfil, estructuras empresariales y corrompiendo sectores legítimos. 

Helmer «Pacho» Herrera estableció un centro de distribución en Nueva York, ciudad a la que llegaban grandes cantidades de cocaína ocultas en productos legales. La organización creó una red de distribución al por mayor que inundó la ciudad de cocaína, especialmente durante la época del «boom» del crack en la segunda mitad de los 80. Cali prefería la corrupción sobre la violencia desmedida para evitar la atención de las autoridades estadounidenses. Pacho Herrera lavó dinero con negocios legítimos y sofisticadas técnicas financieras para blanquear los millones de dólares obtenidos de la venta de droga en la ciudad. 

En esa época de vacas gordas, cuando los narcos se paseaban por la pequeña Colombia de Queens y gastaban grandes cantidades de dinero en ropa, carros, regalos y ocio nocturno, es cuando Sofìa Otero va a empezar a cruzar su destino con este mundo. Les invitamos a que descubran a través de las páginas de la novela cómo actuó ese destino.

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